Herramientas gratuitas de aseo
Vendemos insumos de aseo, y con los años nos dimos cuenta de que el problema de casi nadie es conseguir el producto: es saber usarlo. La mitad de las quejas que llegan no son de calidad — son de dosis mal calculada, del producto correcto en la superficie equivocada o de dos productos mezclados que se anularon entre sí.
Así que armamos las herramientas que nosotros mismos hubiéramos querido tener. Las cuatro son gratis y sin registro: no hay que dejar el correo ni crear una cuenta. Las dosis que verás salen de las fichas técnicas reales de los productos, no de estimaciones, y por eso a veces contradicen lo que "siempre se ha hecho".
Puedes usarlas aunque nunca nos compres nada. Si te sirven y algún día necesitas insumos, ya sabes dónde estamos.
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Calculadora de dosificación
Dices qué producto vas a usar y cuánta agua tienes, y te dice exactamente cuánto echar: en mililitros y en tapas. Las dosis salen de las fichas técnicas reales, no de estimaciones — y por eso a veces contradicen lo que "siempre se ha hecho".
Calcular una dosis → -
Quitamanchas
15 guías, una por tipo de mancha, con un protocolo distinto para cada superficie. Explica la química: por qué la sangre va con agua fría, por qué el ácido destruye el mármol y por qué la grasa vuelve a aparecer en el concreto.
Buscar mi mancha → -
Curso de insumos de aseo
Seis módulos sobre química de limpieza, dilución, seguridad y rendimiento, con ejercicios y constancia de participación al terminar. Está pensado para quien hace el aseo todos los días, no para un examen.
Empezar el curso → -
Cotizador para conjuntos y negocios
Calcula cuánto insumo necesita tu copropiedad o tu negocio al mes según el área, el número de baños y las operarias. Te queda la cuenta hecha para comparar con lo que pagas hoy, la uses con nosotros o no.
Armar mi cotización →
Por qué las regalamos
Porque un cliente que sabe dosificar gasta menos producto del que compraría de otro modo — y aun así nos conviene. Un conjunto que diluye bien no nos vuelve a llamar en tres semanas pidiendo el doble; nos vuelve a llamar cuando toca, y se queda años.
Y porque la alternativa —cobrar por un curso de química de limpieza o esconder las dosis— nos parece una forma torpe de hacer negocio en un oficio donde equivocarse de producto puede arruinar un piso de mármol o soltar un gas tóxico en un baño cerrado.
¿Te falta una herramienta o una mancha que no está? Escríbenos y la agregamos: buena parte de lo que hay aquí salió de preguntas de clientes.